Escuela Zen de la Unión Sagrada
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Despertar

Si quieres vivir una vida que realmente merezca la pena, necesitas despertar. Despertar significa llegar a conocerte a ti mismo y actuar en consecuencia. Debes olvidarte de todas las mentiras que te han contado acerca de quién eres, de lo que debes o no debes hacer, acerca de la historia y del mundo en el que vivimos. Debes descubrir la verdad que quieren ocultarte.

Para despertar, necesitas trabajar en tres grandes áreas:

1) Ética. Desde niño te han dicho lo que está bien y lo que está mal, pero no debes confiar en la sabiduría aprendida. La sabiduría del rabaño está diseñada para mantener el statu quo, para que sigamos siendo esclavos de los grandes banqueros y empresarios.

Dado que el meollo de la vida es la pareja sagrada, la modestia resulta fundamental. Pero, más allá de eso, debes decidir por ti mismo qué es lo correcto en cada situación.

Vivimos en una época en la que está muy extendida la sensación de falta de sentido. En nuestro tiempo, la educación tiene que preocuparse no solo de proporcionar unos conocimientos, sino por afinar la conciencia, de forma que el hombre tenga un oído lo suficientemente fino para escuchar la exigencia latente en cada situación. En una época en la que los diez mandamientos parecen haber perdido para muchos su validez, el hombre debe ser capaz de percibir los diez mil mandamientos que están ocultos en las diez mil situaciones con que le enfrenta la vida. Con ello, no solo le parecerá que su vida está más llena de sentido, sino que también estará inmunizado contra el conformismo [someterse al rebaño] y el totalitarismo [someterse a la autoridad irracional], las dos consecuencias del vacío existencial; pues una conciencia despierta le hará resistente, de forma que no se rendirá ante ninguna de estas dos actitudes.

Viktor Emil Frankl (1905-1997)1

2) Meditación. Para despertar necesitas ver las cosas con claridad, y para ver las cosas con claridad necesitas la concentración suficiente para observalas con detenimiento y profundidad; necesitas aprender a vivir presente aquí y ahora, pues es el único momento en el que has vivido y vivirás. Debes aprender a vivir alerta, consciente, y esto se logra prestando atención; es la clave.

Podemos hablar y escuchar prestando atención; podemos cocinar y comer prestando atención; podemos trabajar prestando atención; podemos vestirnos prestando atención; podemos comprar prestando atención; podemos acariciarnos prestando atención… También hay ejercicios específicos, como caminar o respirar sentados de manera consciente, que suponen una gran ayuda.

3) Sabiduría. No basta con que alguien te diga quién eres y qué tienes que hacer. Puede ser útil en un primer momento, pero al final tienes que verlo y convencerte por ti mismo. No hay otra opción. Si realmente quieres despertar, necesitas esforzarte por esclarecer las grandes preguntas: «¿Quién soy? ¿Qué narices debo hacer con mi vida?».

Del mismo modo como se debe conocer a otra persona y sus verdaderas necesidades a fin de amarla, es imprescindible conocerse a uno mismo a fin de comprender cuáles son nuestros intereses y cómo satisfacerlos. Resulta evidente, en consecuencia, que el hombre puede engañarse acerca de su verdadero interés propio si no se conoce a sí mismo y sus verdaderas necesidades […]

Erich Fromm (1900-1980)2

Por último, necesitas valor para seguir tu camino y ser consecuente con tus descubrimientos. Despertar no es fácil. Requiere que tengas las cosas claras y las agallas necesarias para enfrentarte con las dificultades, la hostilidad del rabaño y el aislamiento social. Despertar es maravilloso, pero no te engañes, va a ser duro, mucho.

1 Viktor E. Frankl, Psicoterapia al alcance de todos, s. trad., (7.ª ed., 2003) Barcelona: Herder Editorial, 1983, p. 23.

2 Erich Fromm, Ética y psicoanálisis, trad. Heriberto F. Morck, rev. Ramón de la Fuente, (6.ª reimpr. en FCE-España, 2001) México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1953, p. 147.